
Foto: en algún punto de la AP-6 está el huevo de aire, etéreo... de frente lágrima, de piedra... un cielo en otros tiempos...
Veo mi mente s-Altar...
Sentir lo mismo...
o haber sentido...
Observo tu encuentro distante,
radiante de saber que será el último
mientras apago semanas y meses de folios ajados por mi destino.
Me preparo lentamente para el "delete" de mi mente,
recordando todo lo que me ute (une+ata) a ti...
Son muchos los recuerdos en los que me recreo
vagando impetuoso por nuestros momentos, ¡siempre presente! pienso,
el pasado se escapó,
el futuro aún no se ha ido...
Y me quedo en el momento, en el puto instante
que viviendo he recorrido...
Como en algún muro ya he leido,
"El pasado es un bonito sitio para viajar,
pero nunca para quedarse a vivir", ha dicho.
Son muchos años de pensamientos e introspecciones
para tirar (nuevamente) por la borda lo aprendido...
Mientras confundes "ser y estar" con "he vivido"
me acerco, lejos, de tus sentidos,
aquellos que hubo días despertaban
hoy descansan, tan efímeros...
No negar sinceramente, saltando,
correteando cual niño entre los pinos,
es aceptar que todo vale,
que todo quieres,
que no separas,
qué tú creas,
qué tú sientes,
... te respeto si quieres más de lo mismo.
Mientras gemía a lo lejos,
¡No te salves!, no te quedes inmóvil al borde del camino...
...y te salvaste,
entonces, te dije (mientras me susurraba Benedetti),
no te quedes conmigo...
Y en tu huída,
descubrí que la sombra que te seguía
asustada, me consolaba,
eras tú, de niño,
era aquello que quise,
era pasado infinito...
Ya no existes...
Empiezo mi nuevo camino...
Mientras, imaginaba tu nueva cara
pensaba en alto, sentía lejos:
"Recuerdo el sonido de tus ilusiones,
esas que ahora ya no escucho,
esas que deshilaché con pesimismo,
mientras creía construir el mundo.
Oyendo el río aparecimos,
veíamos todo tan indistinto,
te mostraste vehemente,
ya nunca más nos expusimos.
El olor de la llama que no arde,
confunde nuestros sentidos,
somos nosotros que no vemos,
que no oímos, no estamos, no nos sentimos.
Alargando tristes pareceres,
que separados encontrarían su camino,
somos torpes, nos caemos,
una y otra vez, más de lo mismo.
Rompe, rasga, grita ¡ya!
del dolor has decidido,
la rabia que no describes
eres tus versos, yo los míos..."